sábado, 26 de septiembre de 2020

 


YO TE LO IBA A DECIR, PERO…

 

Estoy segura de que a todos nos ha sucedido, que luego de presentarse una situación engorrosa, aparece una persona que dice ser nuestra amiga y nos dice: ´´Cuando te oí hablar de eso, te lo iba a decir, pero no quise opinar´´.

Sería excelente si emitiéramos los juicios antes de que ocurriera el evento, que generalmente es malo, o quedarnos  callados y no venir a privar en  adivino, afirmando que sabíamos que eso iba a suceder.

Lo más grande del caso es, que en ocasiones, a esa persona sabelotodo,  le hemos pedido la opinión antes de tomar la decisión, y luego de aparentar que está de acuerdo, cuando todo sale mal,  arranca  con el incómodo discurso, sin pensar que debió recordar las palabras  de los sacerdotes al momento de celebrar una boda: ´´Hable ahora o calle para siempre´´.

 

domingo, 20 de septiembre de 2020

¿NO COGES PRESION DE NADIE? ...TE FELICITO!!

 


Oí a una persona contarle a otra, que una vez necesitó los servicios de un compañero de trabajo de menor jerarquía que ella, acordaron una hora específica, ya que la encomienda era delicada.

 Cuando se pasó el tiempo en que debían reunirse, desesperada, le informó a la supervisora del joven que este no había llegado, queriendo saber si le había pasado algo…

 Aparentemente, al joven le llamaron la atención, y muy altivo fue donde la señora y le dijo: “La próxima vez que me necesite, comuníquese directamente conmigo, me estaban presionando, y yo no le cojo presión a nadie”. Esta última palabra, la pronunció como si estuviera en negritas y entre comillas.

 Al oír esto, reflexioné mucho, y llegué a la conclusión de que hay que felicitar a una persona, que, siendo un asalariado, se atreva a hacer semejante afirmación.

 El recibir y aceptar presión está directamente relacionado con la posición que ocupemos, y con el grado de responsabilidad que tengamos.

 Mis “felicitaciones” a ese joven, es una enciclopedia de la cual hay que nutrirse para aprender, pero le auguro que, con esa actitud, difícilmente pueda ascender del pequeño puesto que tiene y que le hace creerse superior, ya que, aun siendo su propio jefe, habrá momentos de presión en su vida, o siempre será un mediocre.

 Por Epifania de la Cruz (epifaniadelacruz@ gmail.com / www.renacerparatodos.net)

*La autora es psicóloga clínica

RENCOR… ¡FUERA!   Este sentimiento ha sido mi compañero inseparable durante muchos años; siempre tenía grabada en mi mente cualquier comport...