jueves, 30 de abril de 2015

EL PODER DE LOS PENSAMIENTOS







´´El estado de la mente puede cambiar sólo con la intención, cambiando la forma de ver las cosas; porque la mente guía al cuerpo e imprime en el rostro y en todo el cuerpo el estado de ánimo´´(.http://psicologia.laguia2000.com/psicologia-cuerpo-mente/el-poder-del-pensamiento-y-la-pnlprogramacion-neurolinguistica)

Una de las razones por las cuales deseo estudiar PNL (Programación Neurolingüística) es debido a que dentro de los temas que se abordan en ella está la afirmación de que nosotros somos capaces de programar nuestro cerebro.

Quizás en los que estudian esa ciencia podría surgir la interrogante de si las cosas que nos pasan las programamos o son obra de Dios.

Esto de aplica tanto a las cosas negativas como a las positivas y si nos fijamos a veces, nosotros somos capaces mediante la forma en que manejamos nuestros pensamientos de atraer cosas malas y buenas, por eso debemos estar muy seguros de las cosas que deseamos y pensamos.

Siempre he oído que cuando le pedimos a Dios debemos ser precisos y concisos, delimitar en la forma y los detalles para que no nos llevemos sorpresas.

En días pasado dos actividades importantes me coincidían a la misma hora, la diferencia entre ambas es que una incluía la parte emoción-familia,procedí a pedirle a Dios que la que para mí tenía menos impacto emocional se barajara y realmente ocurrió así y pude estar en la que yo quería, los que creemos en Dios decimos que fue su obra, la PNL dice que es programación cerebral, pero según dice una prima mía Dios iluminó a los hombres para que estudiaran, en este caso los estudiosos de esta ciencia han sido elegidos por el gigante que habita en las alturas.

miércoles, 29 de abril de 2015

NI TANTO…




En un programa que siempre veo oí a una de las presentadoras decir la siguiente expresión. ´´Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre´´…

Llamó poderosamente mi atención porque me hizo pensar en el equilibrio que deben existir en todas las cosas o situaciones que son manejadas por los seres humanos, pero más aún la comparé con los excesos que a veces comenten algunas personas cuando sienten que tienen poder.

PODER, palabra que muchas veces es maldita porque nos hace perder la objetividad y el balance que debe existir en nuestro día a día.

Definitivamente hay personas que no soportan tener un cargo, por pequeño que sea sin que se sientan que son tan poderosos que arremeten sin piedad, especialmente con los de su misma clase.

Esto se ve en algunos casos en los lugares de trabajo donde no hay equidad a la hora de designar los cargos, sin tomar en cuenta si la persona que va a tener personal bajo su mando tiene el perfil para el puesto.

Siempre he pensado que se puede dirigir sin agredir, pero esto sólo puede lograrse colocándose en el lugar del otro.
Es bueno que también estemos conscientes de lo efímero que resulta algunas veces el poder, de modo pues debemos tratar de que el santo reciba luz sin quemarse…


miércoles, 22 de abril de 2015

COLABORADORA SIN SUELDO



COLABORADORA SIN SUELDO

Ayer leí con mucho entusiasmo un artículo que me envió mi querida amiga Marisela Larancuent Williams, ese último apellido no lo conocía, tal vez es familia de la bella actriz Vanessa Williams y del fallecido actor Robin Williams, nadie sabe, ella es así de misteriosa, eventualmente como sabe que escribo me manda colaboraciones súper interesantes, pero esta me fascinó.

El artículo se llama: ¿A dónde van los vestuarios cuando acaban las series?

El mismo lo acabo de subir a Facebook y me resultó muy gracioso, especialmente la parte donde dice que podrían estar en tu closet.

Es posible que para otras personas esto no signifique nada, pero como ella y muchas personas amigas saben que tengo una debilidad por la ropa de paca, es posible que sin darme cuenta me haya puesto diseños de alguna celebridad cuya talla coincida con la mía, por ejemplo mi admirada actriz Queen Latifah y la famosa Oprah Winfrey, aunque son más gorditas, muchas veces compro ropas para arreglarlas.

Una de las cosas que más disfruto cuando me paro en plena calle a comprar esta clase de ropa es ver la falta de autenticidad de las personas que acuden a esos lugares, siempre dicen que están comprando para otra persona, cuando oigo esto le digo que yo la estoy comprando para mí, no tengo que esconderme de nadie ya que no estoy haciendo nada malo y el dinero que estoy gastando es mío, claro que si veo algo en una tienda y me gusta y está a mi alcance me doy el gusto aunque sea caro.

Recuerdo una compañera de trabajo que tuve, asidua visitante de los mercados de las pulgas, cuando en una ocasión anunciaron que iban a cerrar este tipo de negocio y ella en violenta reacción dijo que ella estaba dispuesta a organizar una protesta quemando gomas, con pancartas y todo ya que ningún gobierno le iba a impedir que se pusiera un vestido de lady Diana o de Elizabeth Taylor, de todos modos sería interesante saber de cuales famosas he vestido.

martes, 21 de abril de 2015

LAS MENTIRAS




Tengo una amiga que siempre afirma que es enemiga de la mentira, que el diablo es sucio y no duerme debido a que no tiene pestañas, con esto ella quiere significar que las mentiras siempre son descubiertas.

El sábado pasado, de regreso a mi casa abordé un taxi, ese señor tenía un compromiso a la misma hora en que me recogió y no se acordaba, hasta ahí vamos bien ya que a los seres humanos se nos pueden olvidar las cosas.

Cuando el interesado lo llamó, él le dijo que podía recogerlo en diez minutos cuando en realidad el retorno le llevaría casi una hora tomando en cuenta lo difícil que estaba el tránsito.

Como sentí que él mentía de una forma tan descarada, le dije que siempre es recomendable decir la verdad, que esta es única y por lo tanto no se olvida y que entendía que no era correcto mentir a un cliente delante de otro cliente, claro que se lo dije de la forma más sutíl que pude.

Hubo un silencio sepulcral y transcurridos unos segundos vi como el taxista marcaba el celular y decía: ´´Amiga, excúseme, a mí se me olvidó que tenía ese compromiso con usted, perdóneme, le voy a enviar otra unidad, no se preocupe, yo le pago y luego usted y yo nos ponemos de acuerdo, por más que quiera el tiempo no me da para llegar donde usted.

A renglón seguido ejecutó lo prometido, escuché atentamente en silencio, pero en mi interior dije…¡BIEN!...