jueves, 27 de noviembre de 2014

PELICULA LA ESCAFANDRA Y LA MARIPOSA (parte final)




Comienza la terapia. La logopeda le enseña un nuevo abecedario, ordenado según frecuencia de uso, ella comenzará a deletrear una a una las letras y él cuando escoja un letra deberá parpadear para así formular palabras y con éstas frases. Jean-Do no demuestra mucho interés en esta nueva forma de comunicarse. A pesar del esfuerzo que realiza la logopeda por enseñarle a Jean-Do una nueva forma de comunicarse con el exterior, él quiere morir. Luego de unos días la logopeda vuelve a la sala donde se encuentra Jean-Do, él ya con otra actitud, le da las gracias a Durand.

Jean-Do con su accidente dejó varios proyectos inconclusos, como el escribir un libro sobre la venganza femenina, la condesa de Montecristo, sin embargo decide que escribirá sobre otro tópico. Para esta tarea necesita alguien que esté todos los días con él, que tenga mucha paciencia y que apunte las ideas que Jean-Do precise, a través del mecanismo del parpadeo. Día a día Jean-Dominique comienza a progresar en su recuperación. Forzado a adaptarse a esta única perspectiva, Bauby crea un nuevo mundo a partir de su  imaginación y memoria.

Paralelamente a su etapa de recuperación, comienza a recordar episodios de su vida antes del accidente, hasta que finalmente recuerda como sucedió la tragedia. Sin embargo a pesar de que había mejorado en su tratamiento, Jean-Dominique cae gravemente enfermo, se publica su libro y muere diez días después.

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PELICULA LA ESCAFANDRA Y LA MARIPOSA(parte 1)




Jean-Dominique Bauby, redactor jefe de la revista Elle, sufre un infarto cerebral. Después de pasar 3 semanas en coma, despierta e intenta comunicarse con los doctores pero se da cuenta que no lo escuchan, simplemente no puede hablar. No entiende que está pasando, los doctores le explican que sufrió un accidente cerebrovascular como consecuencia padece el “síndrome de cautiverio” quedando totalmente paralizado, sin poder moverse, comer ni hablar. Jean-Do es prisionero de su propio cuerpo, siendo solo capaz de parpadear. Los doctores le comentan que comenzará a recibir trabajo de recuperación, él no está muy contento con la idea.
 
Llegan dos mujeres a la sala donde él se encuentra, Henriette Durand, la logopeda y Marie, la fisioterapeuta. Se muestran amables, la logopeda le hace unas preguntas para saber su estado neurológico, pero Jean-Do demuestra estar en perfecto estado, desde ese momento Jean-Do comienza a comunicarse con el exterior mediante el parpadeo, uno sí; dos no. Posteriormente, ingresa a su habitación un médico a cumplir con la indicación que antes le comunicaron: deberán ocluir su ojo. Luego de unos días recibe su primera visita, su ex mujer, ésta queda sorprendida al ver en el estado que se encuentra el padre de sus hijos.

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sábado, 22 de noviembre de 2014

NO DEBEMOS MALINTERPRETAR LOS MENSAJES DE DIOS



Compartía con una persona  agobiada de preocupaciones, igual que yo, ambas intercambiábamos mensajes positivos, de pronto ella acogió las letras de una canción que nos exhorta a hablarle a las deudas y a los problemas y decirles que tenemos un gran señor que es más grande que el problema, que es más grande que la deuda.

Ella hizo una adaptación y me dijo que ella no le hablaba a Dios de sus problemas, que  le hablaba a los problemas y le decía que ella tenía un Dios que era más grande que ellos, bien perfecto , ahora me pregunto: ¿Dónde está la parte humana?, ¿se lo vamos a dejar todo a Dios?...Y entonces, pobre Dios ante tanta solicitudes del mundo entero pidiéndole, creo que debemos darle una manita…

Mi querida madre siempre decía que Dios decía ayúdate que yo te ayudaré, no sé dónde aprendió eso, debido a que nunca la vi leyendo la biblia,pero estoy de acuerdo en que no nos podemos cruzar de brazos a esperar que el altísimo nos traiga la comida, podemos hacer algo para que cooperemos con el…

viernes, 21 de noviembre de 2014

LAS PERSONAS SIN PROBLEMAS?

Cuando estudiaba  la carrera de Psicología en la Universidad de la Tercera Edad, recibí clases con un maestro llamado Tarquino, él siempre afirmaba lo siguiente: ¨Todo  lo que no es normal, es anormal¨.

Partiendo de esta afirmación, la  cual repito casi a diario, he llegado a la conclusión de que aquellas personas que hacen ostentación de que todo en su vida está bien, o son mentirosos, o son anormales, de hecho el ser mentiroso es una patología.

Pienso que la vida de nosotros los seres humanos es como una serie  de la televisión donde cada capítulo es un tema diferente, en la vida de un ser humano normal debe haber alegrías, penas, frustraciones y los seres a los cuales queremos deben ser parte activa de  las situaciones que vivimos, no es necesario intentar tapar el sol con dedo.

Es recomendable tener fortalecida nuestra autoestima para lidiar con este tipo de personas, ya que ellas en su afán de alardear minimizan tus logros, ya que sólo son importantes los de ellas, como para ellas no existen la palabra problemas, si tú lo tienes no le importa... ¡Mentiras del diablo que están bien!

He optado por mantener a esas personas lo más lejos  posible, estoy plenamente convencida de lo que soy, sé perfectamente cuáles son mis fortalezas y mis debilidades, no tengo un centavo, pero mi principal riqueza es mi familia y la formación en valores  que mi esposo y yo le inculcamos a nuestros hijos, los cuales con su diario accionar ante la sociedad nos dicen que no lo hicimos mal, ese es nuestro premio y nuestra fortuna y como todo ser humano a veces rio, lloro, me indigno y otras tantas soy feliz, es el juego de la vida…