jueves, 8 de junio de 2017

MUJER QUE ESTA BUENA



Existen algunas representantes del sexo femenino que se creen diosas, la última coca cola en el desierto, sienten que derrumban todo a su paso, se consideran chocacarros, pero su realidad a veces puede ser muy triste, es por esta razón que a veces afirmo que es malo estar tan buena.

Conozco varias en esa línea, hay una de ellas que cada vez que alguien la ve, si no le dice que es bella, empieza a sentirse insegura y a preguntar cómo se ve.

Otra presume de que todos los hombres caen rendidos a sus pies, pero vive más sola que la una de la tarde…Y entonces?, me imagino que una mujer que esté buena de verdad, debe tener un ejército de hombres dispuestos a inmolarse por ella, a meter su cabeza debajo de una guillotina o a servir como esos suicidas a quienes no les importa perder la vida lanzándose de un octavo piso.

Para los hombres en la actualidad, es  un reto poder determinar cuándo la mujer que realmente le gusta esta buena, pero buena de verdad, no una especie de todo postizo incluido: Pelo, cejas, labios delineados, senos, glúteos…Dizque hasta la vágina es sometida a estos procesos…Y los estudios qué?


LOS DEMAS SIEMPRE SON LOS DEMAS



Es una medida sana respetar las preferencias de los demás, debería ser así, pero tendemos a meternos en lo que no nos importa; a juzgar y a pensar que sólo tiene importancia lo que a nosotros nos gusta.

Para mí hay cosas que son sagradas: los gustos, las creencias religiosas y políticas, y sobre todo, la preferencia sexual.

No hay ninguna razón para tildar de anticuada a una persona amiga, por el simple hecho de escuchar música vieja. Para ella eso es tan importante como lo es para nosotros, escuchar la música que nos gusta.

La igualdad entre los seres humanos no se aplica a las preferencias, ninguna ley dice que todos debemos oír la misma música, ver las mismas películas, etc., por eso somos únicos e irrepetibles.

De manera personal, me cuesta mucho no dar un boche cuando alguien cuestiona los artistas, la música, el cine y los esfuerzos que hago para asistir a una determinada actividad, no sé en qué afecta quien no lo financia.

Los gustos tampoco tienen que ver con la edad, se puede ser viejo y tener un repertorio de artistas jóvenes  que nos gusten, cuando digo que Mozart la Para y Vakeró son buenos, a veces veo miradas de burla,  es posible que quien así actúe, no tenga la capacidad para entender que puede haber calidad sin importar el género musical.

El colmo fue que una persona a quien aprecio mucho, me dijo que yo estaba muy vieja para que me gustara Chayanne… Me causó mucha gracia porque lo de la edad es relativo… Él está muy joven para la "palangana” de espaguetis, carne con grasa y fritos con sal que se estaba comiendo, siendo diabético… Cuestión de gustos!!!