viernes, 25 de diciembre de 2020

GUARDAR LAS COSAS TRISTES


 

Es casi una costumbre en los seres humanos, durante las fechas festivas, traer al escenario los recuerdos tristes, y dañar el momento.

No siempre se  pueden controlar las emociones, y es humano recordar cosas que estuvieron antes  y ya no.

Gracias a Dios y a las técnicas aprendidas durante mis estudios de psicología, con muchos días anticipados, empecé  a trabajarme algo que podía dañarnos, tanto a mi marido como yo, la celebración navideña.

Ese algo tiene un nombre: Medardo, amigo, hermano, compadre, un ser humano excepcional, el cual llegó a nuestras vidas para quedarse de manera permanente, aunque físicamente partió a otra dimensión.

Siempre era la primera en llegar a nuestra casa, una canasta tan  fina y exquisita como él.

No ha pasado tanto tiempo de su viaje de ida, y en días pasados, me encontré con la última que  recibimos de él, y la cual aún yo conservo. Automáticamente la tristeza se apoderó de mí, pero decidí ´´autoreapearme´´.

A renglón seguida, la coloqué en un lugar donde la viera todos los días, en vez de esconderla, lo cual no resuelve nada, solo puede empeorar  la situación.

Repetí en varias ocasiones, que no lo voy a recordar con tristeza, porque él y ella, eran enemigos, y pude lograr  que espiritualmente compartiera un vino con nosotros, como en aquellos tiempos de bohemia que nunca saldrán de nuestros corazones.

lunes, 21 de diciembre de 2020

LIBERACION GRAMATICAL


 

Todo el que lee mis artículos sabe que siempre he reconocido lo mucho que me ha costado aprender a dominar el uso de las benditas comas, y con relación al punto y coma, solté la toalla. He recibido capacitaciones, pero en ocasiones, me faltan y en otras, me sobran mientras escribo.

Tengo un amigo hermano, a quien le doy siempre a corregir mis artículos, el cual es un juez implacable, pues  en ocasiones, mis fallas le resultan insólitas, e inclusive, me ha dicho en varias ocasiones, que yo escribo al revés, realmente tiene razón, siento que mi cerebro  funciona así.

Una de las cosas que más admiro en él es, que viniendo de una familia muy pobre, haya logrado, ese nivel tan elevado en cuanto a las reglas gramaticales se refiere.

Todo iba muy bien, hasta que me puse a meditar que dependo demasiado de su revisión para publicar mis artículos, los cuales me reflejan tal y como soy yo…Un poco al revés. Quizás es mi forma de ver la vida, y siento que no me ha ido tan mal.

Decidí  antes de que salga el 2020, liberarme de ese yugo gramatical, ser más cuidadosa  con mis revisiones, consultar cualquier inquietud, pero ante cualquier circunstancia, seguir manteniendo ese estilo medio loco que hasta ahora me ha funcionado.

 

 

 

lunes, 14 de diciembre de 2020

¿EMPLEADO PÚBLICO O SERVIDOR PUBLICO?

 


Durante varios años he trabajado en el sector público, luego  de haber sido

 empleada privada por más 20 años.

Tengo toda la experiencia del mundo para afirmar, sin temor a equivocarme, que hay mucha diferencia entre estos dos conceptos.

En los últimos años he tenido la oportunidad de estar al frente de una oficina, manejando un personal responsable y consciente de que nuestra misión es cumplir con nuestro deber, con toda la seriedad, respeto y gentileza que se merecen los ciudadanos.

He vivido situaciones que me han marcado, pues he observado algunos comportamientos que me han dado luz para establecer  diferencias. Algunas de las detalladas a continuación son características de un empleado público:

-Si entró por una coyuntura política, eso pudiera hacerlo merecedor de no trabajar.

-No siente ningún tipo de agradecimiento por la institución a que pertenece.

-Le ruega a Dios, desde que le duele un dedo, conseguir una licencia médica.

-Es negligente en el desempeño de sus funciones.

-Es incapaz de tomar un teléfono que suene, si es de un compañero que no está.

-Acabando de llegar, sueña con que llegue la hora de salida.

-Repite mucho la frase “El estado no agradece ni guarda rencor”.

-Se incomoda cuando tiene que asistir a capacitaciones. Generalmente, odia aprender nuevas cosas que lo saquen de su zona de confort.

-Se cree dueño y señor del puesto que ocupa, jura a Dios que es una herencia.

-En ocasiones, cuando debe asistir a alguien por teléfono, dice que le va a devolver, cosa que jamás ocurre.

-Le encanta salir a comer en establecimientos cercanos a la institución, y aprovecha para matar el tiempo.

-Le encantaría cobrar estando de vacaciones o de licencia médica, siempre.

La conclusión del tema es muy sencilla, si  te das por aludido y te molestas, eres un empleado público, si estas prácticas nunca han formado parte de tu modo de trabajo, eres un servidor público…Felicidades.

 

 

 

 

 

domingo, 13 de diciembre de 2020

CUANDO ALGUIEN NOS CAE MAL


 

Cuando realicé mi maestría, tuve la oportunidad de aprender de una excelente facilitadora, que cuando alguien nos cae mal, el mejor mensaje que debemos enviar a nuestro cerebro, es que es tímida (o), en lugar de empezar a buscarle defectos, ya que esto nos predispone.

Es algo que todos lo hemos vivido: Sentir que, sin nunca haber hablado con una persona, sencillamente no la soportamos, provocando esto  que pongamos barrera, ya que nos irritan todas  las cosas que ella hace, generalmente sin el deseo de molestarnos.

En estos casos, y lo digo por experiencia personal, quien más sufre es quien tiene esa predisposición, ya que la víctima, generalmente no se da cuenta de que cada movimiento que realiza, es monitoreado por la mirada asesina que en ocasiones le damos.

Aun siendo profesional de la conducta, hago un mea culpa, ya que me ha sucedido esto en varias ocasiones, y en algunos casos, he tenido que arrepentirme, ya que se me ha presentado la ocasión de interactuar con esa persona a quien quise  sacar de mi camino, y luego resultó ser un gran ser humano. Ojo con eso.

 

  ¿ANCIANA QUIÉN?   Hace unos días, pensando obtener una respuesta diferente, le pregunté a mi hija: ¿A partir de qué edad se considera ...