jueves, 30 de septiembre de 2010

HISTORIA VIVIDA EN UN RESORT DE JUAN DOLIO


CAPITULO 2

Al día siguiente, en la mañana se me había olvidado el incidente y continuamos en disfrute total, pero en la noche cuando salimos de la habitación con la intención de cenar, pudimos darnos cuenta de que a pocos metros de la ventana de nuestra habitación había una caseta con un guardián...! Oh sorpresa!

Nos acercamos y le preguntamos si él había estado de servicio la noche anterior, primero dijo que no y luego de titubear dijo que sí.

Cuando le narramos lo ocurrido nos contó que vio a tres tipos tratando de abrir la ventana, que él le dijo que por ahí no se podía entrar, que inclusive sintió cuando martillaban la ventana… ¿?

Mi esposo le reclamó que no debió permitir que esto sucediera. Nos dirigimos al Lobby del hotel, nos identificamos adecuadamente y procedimos a hacer la denuncia, hubo mucha amabilidad y promesas de que eso no iba a volver a suceder, pero quedan algunas dudas:

-¿Serian realmente atracadores?
-¿Abrieron ellos la ventana?
-¿Serian simples turistas borrachos o drogados?
-¿Sería un acto de voyerismo?
-¿Extraviarían sus llaves?
-¿Se confabularían con la persona de seguridad?

Como no he logrado tranquilizar mis inquietudes, tomé la firme decisión de que la próxima vez que reservemos en un ressort, nos aseguraremos de no instalarnos en una habitación de la primera planta…Estoy segura de que no me voy a morir de un susto.

Le dimos gracias a Dios porque no paso nada malo,pero entiendo que estos establecimientos deben ser mas cuidadosos en lo que a la seguridad de las personas que se hospedan en sus establecimientos,

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