El pasado 23 de septiembre dos
amigas muy queridas y yo tuvimos la
oportunidad de asistir al Teatro de
Bellas Artes y maravillarnos con un espectáculo fuera de serie presentado por Amaury Sánchez , productor de grandes musicales, y para orgullo nuestro dominicano como nuestra
caña.
El mismo era un recorrido del Rock en
el tiempo, acompañado por una orquesta sinfónica, el efecto fue increíble.
Se juntaron varias generaciones, las
cuales en orden descendente iban desde personas bastante adultas hasta
adolescentes y todos disfrutamos por igual, no se puede definir con palabras la
magia de escuchar canciones como “Satisfaction” de los Rolling Stones y “ Pretty Woman”…
Pero…todas las maravillas tienen su
puntito de sal, el programa que nos suministraron anunciaba que se iban a tocar 22 canciones, y que al
cierre todos los intérpretes iban a cantar una canción que todas las personas a
quienes les gusta este tipo de música conocen: “BOHEMIAN RHAPSODY” del grupo
Queen, pero esto no sucedió.
Detrás de nosotras estaban sentados
un equipo de jovencitos vestidos de
negro,los cuales gritaban enardecidos
que le habían vendido un sueño y no se lo cumplieron, se cansaron de protestar
pidiendo la canción y finalmente optaron por cantarla a coro, realmente estaban
bastante frustrados.
La admiración y respeto que siento
por Amaury Sanchez , además de la
percepción que tengo de que él es una persona muy sencilla, me inspiran a sugerirle que no repita esto, porque si esos seguidores del
heavy metal que estaban ahí presentes en vez de ser como parecían ser: niños de
papi y mami, hubiesen sido jovencitos de un barrio populoso de este país, como
por ejemplo El Capotillo, no se sabe la
magnitud de lo que hubiera sucedido, es
muy arriesgado a veces ofrecer y no dar…
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