jueves, 11 de noviembre de 2010

NO SE QUE HACER CON TANTO AMOR



Hace unos días me enteré de la muerte del primer jefe que tuve cuando emepecé a trabajar en contabilidad, era un negocio familiar, lo que me permitió ganarme un cariño especial entre esa familia también especial.

Fui acompañada de un querido compadre al último rezo. Es bueno que sepan que hace más de veinte años que dejé de trabajar en ese lugar, y jamás imaginé que mi espacio emocional permanecía intacto.

Con mi entrada, las nietas del difunto que en aquel entonces eran niñas , se recordaron perfectamente de mi y rompieron el protocolo diciendo mi nombre a voces, todo siguió lleno de frases de amor y recuerdos de gran admiración hacia quien suscribe, no sé como las lagrimas no afloraron a mis ojos.

Siempre me he sentido muy querida, estoy segura de que no es gratuito, pues toda la vida mi misión principal ha sido repartir amor ,la recompensa ha sido enorme, pienso que como no sé qué hacer con tanto, voy a seguir repartiendo.

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