sábado, 10 de enero de 2015

LA TRANQUILIDAD ALGUNAS VECES NO ES COMPRENDIDA



La mayoría de los seres humanos entiende que debemos proceder igual que ellos, si marcas la diferencia se puede considerar que somos o anormales o antisociales.

En el caso de las fiestas navideñas lo normal es que en el barrio se beba sin parar, es de primer orden amanecer en la calle, se compite con la ropa, se abraza y se desea feliz año a todo el mundo, incluyendo de manera especial y personalizada al vecino a quien algunas veces se le desea la muerte, mientras es abrazado deseándole que se le cumplan todo sus sueños, ojalá pudiéramos desearles a las personas que nos dan ese abrazo asfixiante y poco sincero que el todopoderoso derrame sobre él todas clases de bendiciones... Se oye muy lindo,pero sabemos que no siempre es así porque somos seres humanos llenos de imperfecciones.

Por estas razones como la experiencia que me han otorgado los años me da la facultad de saber distinguir cuando un abrazo de felicitación es sincero o no,pero no puedo seleccionarlo, el primer día del año no salí ni al frente de mi casa para de este modo evitar cualquier influencia negativa que pueda alterar la serenidad que debo mantener para que se cristalicen los sueños porvenir, ojalá y uno de nuestros logros pudiera ser sacar de nuestras vidas la hipocresía y la falsa adulación.

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