viernes, 5 de agosto de 2016

¿PROBLEMAS O SOLUCIONES?




Tengo por costumbre afirmar que para mí de los siete días que tiene la semana, cuando tenemos un problema, uno debe ser para preocuparnos y los seis restantes para buscar la solución a como de lugar.

Ya una vez agotado este plazo y haber realizado todo el esfuerzo para resolver lo que tanto nos agobia, si llegamos a la conclusión de que humanamente somos incompetentes, debemos tratar de soltarlo y entregárselo al Dios en que creemos, ya que de no ser así nuestro destino final puede ser el manicomio.

Muchas personas se suicidan debido a que se sienten en un laberinto, están tan centradas en el problema y no en la solución que son incapaces de ver una luz, aunque generalmente los seres humanos sabemos a la perfección cuales son las posibles salidas, pero a veces es tan dolorosa la determinación a tomar que preferimos engañarnos.

Por grave que sean nuestros problemas nunca debemos huir, debemos enfrentarlos de manera responsable y si sentimos que ellos tienen el control sobre nosotros, es el momento de pedir ayuda.

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