lunes, 13 de julio de 2009

LA FRACTURA DENTAL





Hace mucho tiempo, en uno de mis dientes delanteros tenia un tratamiento de canal, el mismo estaba muy frágil, tenia una especie de fractura, pero yo no lo sabia.

Era una época en la cual yo estaba sin trabajo, encontrándome en mi casa, a veces presa de ansiedad. Una tarde me atacó hambre y compre un paquete de galletitas de soda, en ese tiempo venían envueltas en un material plástico transparente, medio tostado.

Nerviosa, empecé a abrir la galleta con los dientes delanteros y, me imagino, que no se imaginan (valga la redundancia) lo que paso: Se me partió el mencionado diente, justamente por la mitad ,teniendo precisamente al otro día una entrevista de trabajo.

Aterrada y sin querer mirarme al espejo, pues me imagino que tenía la boca como la Pinky, atiné a guardar el pedazo de diente. Mi marido, siempre solidario insistía en que le enseñara el espacio vacio, a lo que yo me negaba como toda una loca.


Eso se convirtió en un espectáculo, el problema era que yo tenia que tener eso resuelto ya. Con el pedazo de dientes, me dirigí para donde una odontóloga conocida que vivía por mi casa, la cual procedió a remendar el diente hasta que me pudiera hacer un trabajo definitivo.

Finalmente, todo se resolvió, pude ir a la entrevista, realmente no era un trabajo del otro mundo, pero les aseguro que en lo que la odontologa concluyó, dure varios días que casi no comía, por temor a quedarme con el espacio delantero vacio ,y desde ese día no he vuelto a partir nada con mis dientes.

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