jueves, 13 de septiembre de 2018

EL PELIGRO DE VOLAR PARTE 1




En recomendable  ser sumamente cuidadosos cuando deseamos completar una meta, debemos imaginarnos que cuando subimos una escalera, nunca saltamos del primer al último peldaño, lo hacemos escalón por escalón, y quizás si la persona tiene las piernas muy largas, pueda subirlos de dos en dos.

Esta reflexión viene a propósito de una amiga que tenía un salón de belleza, y aunque su especialidad era la estética, como era en un barrio muy pequeño y pobre, hacía todo los trabajos relacionados con el área.

 Se le presentó la oportunidad de conseguir otra casa, en el frente mejor que en la que vivía, pero empezó a  ponerle todos los defectos.

Más adelante  entendió que apareció la oportunidad del siglo, una hermana que también tenía un salón gigantesco, en otro barrio, cerca, pero la zona era mejor, y esta le propuso arrendárselo.

En ese momento solo pensó en el cambio, sin tomar en cuenta que a su vez asumía todas las deudas que arrastraba la administración anterior.

¿Resultado?...Bancarrota total, sus clientes se negaban a desplazarse al nuevo local y los que dejó la hermana no se adaptaron al trabajo que ella hacía.

Mi amiga terminó trabajando como empleada en otro salón,  finalmente quedó sin trabajo, es  una experta en la estética, pero por los barrios marginados, eso no renta.

Ella trató de saltar del primer al último peldaño.

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