jueves, 13 de mayo de 2010

¡QUE PENA!



Hace mucho tiempo, cuando yo estaba organizada políticamente, conocí a una joven de gran belleza, físicamente tenía todas las condiciones para que a cualquier mortal macho, varón, masculino se le chorreara la baba.

Cuando sosteníamos reuniones, aunque ella estaba en un círculo diferente al mío, yo siempre observaba que además de su belleza fuera de serie, era sumamente inteligente, pero esta era chiquita comparada con su arrogancia ¡cuánta altanería en una sola mujer!

Transcurrido cierto tiempo ella se vio envuelta en un escándalo mayúsculo que inclusive la llevó por un tiempo a la cárcel, esto le costó la expulsión del partido en el cual militábamos

No sé de medicina, pero parecería que esta situación tuvo un efecto tan desencadenante en su vida que pasó de ser la mujer deseada por todos los hombres y envidiada por las mujeres, a una horrible obesa, se convirtió en una masa deforme.

Además de los problemas que le causa su obesidad, parecería que su mente no ha podido soportar ese cambio y decidió trastornarse, no es raro que en plena calle, se quite toda la ropa. Hace un tiempo me dijeron que ella estaba convencida de que esto había sido un castigo a su vanidad

Esta semana, mientras realizábamos nuestra acostumbrada caminata por el cementerio, un vigilante de un hotel de las proximidades nos llamó y nos alertó, porque ella estaba deambulando por el frente del establecimiento, nada más y nada menos que a las 4:40 de la mañana, aproximadamente.

Nos informo que esta joven acostumbraba a guardar su jeepeta blanca allá para que se la cuidaran, y que siempre había sido muy cumplidora pagando lo que le correspondía, pero que últimamente, deambula por las calles a cualquier hora y que en ocasiones se desnuda, él nos avisó para que tuviéramos cuidado, no sé de quién, pues ella casi no puede levantar los pies de la gordura.

A mí de manera especial me rompió el corazón ver como de una belleza tan esplendorosa , se puede pasar a tener prácticamente una figura monstruosa, me imagino que una de las causas de su locura, debe ser la no aceptación de ese nuevo cuerpo, aunque es muy duro reconocer que para cuidar el cuerpo debemos cuidar primero las emociones.

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