viernes, 4 de febrero de 2011

HISTORIA DE UN HAITIANO



A pesar de cualquier diferencia que el pueblo dominicano pueda tener con el haitiano, de manera personal nunca me he predispuesto en contra de ellos, ya que siempre para mi han sido importantes, tanto como seres humanos ,como por ser nuestros vecinos más cercanos.

Sigo sintiendo eso a pesar de que vamos a estar claros en que nos están invadiendo, y que como bien dijo mi hijo, dentro de poco el dominicano que no sepa hablar creole, va a tener que emigrar.

Lo que les voy a narrar a continuación, a pesar de que puede hacerlo cualquier ser humano, me sucedió con un haitiano de apellido exótico.

Un amigo me lo recomendó para que le prestara una pequeña cantidad de dinero, la cual me seria pagada en cuatro cuotas y con interés justo.

A pesar de que siempre tenía que llamarlo,pagó las dos primeras,pero cuando llegó la tercera, me propuso saldar las dos restantes,para que le prestara una cantidad que triplicaba lo prestado originalmente.

Me comuniqué con el amigo que fungía de garante, este me dijo que no se hacía responsable si le prestaba otra vez, a todo esto el haitiano se mantenía presionándome.

Le dije que no tenia, pero que iba a hablar con alguien para que le prestara, pero para esto debía ponerse al día. Me pagó una cuota y con la otra tuve casi que hablar en chino para que la cancelara.

Una vez saldada la deuda total, me llamaba todos los días a la casa, al trabajo y al celular, hasta que un día desesperada le dije que ya yo no tenía que ver con ese negocio, que quien estaba al frente era mi nuera, y le di la forma de comunicarse con ella.

A ella no le gusta ni siquiera hablar con haitianos, pero le pedí que lo atendiera, parece que con tantos obstáculos, el chico decidió soltar la situación.

Días después me enteré que él había contratado a un grupo de ebanistas (esa es su profesión) para que le hicieran un trabajo, dejando todo abandonado y sin pagarle el tiempo trabajado, y que ellos estaban desesperados vendiendo algunos muebles para cobrarse lo ganado.

¿Saben lo que iba a pasar con mi dinero?...se iba a ir para GAMBOA, lugar imaginario creado por la abuelita de una amiga mía, que es donde van a parar todas las deudas incobrables, por lo feo del nombre, me imagino que queda muy lejos !NO SON COSAS DE HAITIANOS, SON COSAS DE SERES HUMANOS!

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