martes, 7 de octubre de 2008

Ludopatía

Hombre jugando a las máquinas tragamonedas, potencialmente muy adictivas.
Hombre jugando a las máquinas tragamonedas, potencialmente muy adictivas.

La ludopatía consiste en una alteración progresiva del comportamiento por la que un individuo siente una incontrolable necesidad de jugar (juegos de azar), menospreciando cualquier consecuencia negativa. Se trata de una adicción. En algunos países, es causal de divorcio.

Es un trastorno reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su clasificación Internacional de Enfermedades en el año 1992. Sin embargo, esta no fue la primera vez que, como categoría diagnóstica y con el nombre de Juego Patológico, se reflejó en los ámbitos profesionales. Ya en 1980 aparece en el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM III). Para detectar casos de Juego Patológico en población normal (normalmente con el fin de conocer la prevalencia e incidencia del problema) se utilizan diversos instrumentos estadísticos como el South Oaks Gambling Screen o la Escala Breve de Detección de Juego Patológico.

El juego puede llegar a ser algo más importante en la vida de un jugador que su familia, trabajo o bienes materiales. Tan fuerte puede ser la dedicación al juego que la alimentación, sexo o relaciones sociales pasan a constituir algo secundario.

El juego compulsivo es una enfermedad que se caracteriza con el impulso incontrolable a jugar. Se puede decir que uno es un jugador compulsivo cuando este juega no solo ya por el echo de ganar, sino por el mismo placer de jugar y no es capaz de parar; ocasionando así problemas tanto emocionales, como familiares, legales, financieros, etc., puede estar acompañada de otras como: el alcohol, drogas,...Es una enfermedad que en resumen cuentas destruye tanto al jugador como a las personas que lo rodean.

El jugador compulsivo es manejado por un impulso incontrolable para aceptar riesgos, hecho que progresivamente va minando toda su vida. En muchas ocasiones, el jugador tiene que recurrir a actividades ilegales o contra su propia naturaleza para obtener el dinero que escapa de sus manos. También presenta un elevado riesgo de cometer suicidio.

Los ludópatas pueden manifestar otras enfermedades de origen psicosomático. Suele estar aparejada con otras adicciones como el alcoholismo y el tabaquismo. Las familias suelen tener un patrón característico de funcionamiento, de manera que el propio afectado por el problema no suele ser la persona que solicita ayuda a los servicios profesionales y/o las asociaciones de autoayuda. Indicios de juego compulsivo:

  • Su comportamiento produce en la familia síntomas de depresión o desesperación.
  • Amenaza a los recursos económicos familiares.
  • Desatención al trabajo.
  • Actividades ilegales para poder jugar o bien para reintegrar el dinero a amigos, familiares, entidades financieras, etc.

Si bien el sistema DSM (III, III-R y IV1) y la CIE-102 incluye este trastorno entre las alteraciones debidas a un bajo control de los impulsos, lo cierto es que los criterios diagnósticos operativos DSM tienen exactamente el mismo diseño que el de las adicciones a sustancias; lo que muestra la concepción subyacente para la enfermedad en ese sistema: se trata de un problema adictivo "sin sustancia" incluido en un apartado que no es el suyo.[1]



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