martes, 2 de diciembre de 2008

GRADUACION O DESFILE DE MODAS

Hace unos días fui invitada por mi hija a una graduación de modelos de una prestigiosa agencia del país; me motivé porque ambas quisimos apoyar a una niña involucrada en el evento, así como a su madre, compañera de trabajo de mi hija.

El inicio de la actividad estaba pautado para las 8:00 PM, pero empezó a las 9:00 PM. Luego de una tanda de videos promocionales, inició el opening con música en inglés de los años 50-60, lo cual me encantó porque es mi época preferida.

Pude presenciar las caracterizaciones de Elvis Presley, Jhon Travolta y Michael Jackson; hubo reggaeton y no podía faltar la bachata.

Realmente estuve muy contenta hasta que empezó la graduación, perdón, el desfile de modas.

Todas estaban preciosas, las adolescentes subidas en unos tacos que parecían zancos, inclusive Dios introdujo sus poderosas manos para que tres o cuatro chicas no rodaran por la tarima.

De todo este aparataje lo que más me preocupa es el manejo psicológico de las chicas, pero especialmente el de las chiquitas porque había niñas de cinco años. En ningún momento se les dio un papel que hiciera el simulacro de graduación, se veía tristeza y asombro en algunas pequeñas al ver que no obtenían premios.

Algo que llamo mi atención fue ver niñas aspirantes a modelo con un sobrepeso bien marcado, cuando todos sabemos que las modelos tienen medidas basadas en estándares internacionales y que las sociedad nos impone modelos tan delgadas que casi todas parecen anoréxicas. Entiendo que muchos padres están pagando para que a sus niñas les vendan falsos sueños y eso no está bien.

Lo que me llena de satisfacción es que la negrita especial a la cual fuimos a apoyar hizo un trabajo excelente y que a pesar de no ganar un ¨título¨, si en algún momento se desanimó, tuvo la fortaleza de levantarse y aceptar que no se le dio certificado ni souvenir, y tengo la plena seguridad de que ella está por encima de todo ese aparataje, porque es excelente estudiante y con una dirección materna bastante correcta.

Escribí dos mail a esa agencia cuestionando si tenían un manejo psicológico para estos casos. A pesar de que aún no me han contestado, me parece que no por la expresión de los rostros de algunas niñas.

Siempre me sedujo la idea de ir a un desfile de modas, pero no disfrazado de graduación.

Lo sucedido debería ser una exhortación para que los padres de estas niñas tengan bien claro las cosas que debieron recibir, pues a todas se les cobró un derecho a graduación.

No hay comentarios:

LA PERSONA O EL PERSONAJE

A veces nos resulta difícil separar ambos términos, ocasionando esto que nos confundamos y nos caiga mal una persona determinada, debi...