martes, 11 de agosto de 2009

SINDROME DEL NIDO VACIO



¨El término "nido vacío” se usa mucho para referirse al período de la vida en que los hijos han terminado de crecer y abandonan el hogar. Este evento, como tantos otros del ciclo de vida de una familia, es de enorme importancia para cada ser humano involucrado, ya que produce una crisis en el equilibrio familiar.

Las penas, las alegrías, las decisiones y el tiempo, ya nunca más se compartirán de la misma manera. Por lo tanto, la familia debe reorganizarse y alcanzar una nueva estabilidad a partir del cambio.¨
(Fuente:rincondelvago)

Parte de esta etapa, mi esposo y yo, la vivimos sin que realmente tomáramos conciencia de ella, de manera natural.

Mi familia esta formada por mi esposo, mis dos hijos y yo. La salida de mi hijo fue de manera tan sutil, que cuando vinimos a aterrizar, realmente estábamos acostumbrados.


Estando aun soltero, adquirió un apartamento, lo amuebló y se mudó solo. Al principio sentíamos algo de nostalgia, pero lo veíamos casi todos los días y a veces se quedaba a dormir con nosotros, era una mudanza a medias, posteriormente un año y medio después, mi hijo, veinte días antes, nos avisa que se casaba, aunque al principio no estábamos de acuerdo le dimos todo nuestro apoyo.

Luego vino nuestro nieto a llenar de felicidad el rinconcito dejado por el hijo.

Posteriormente nuestra hija partió a Madrid, a realizar un master en derecho empresarial, aparentemente, la despedimos sin lagrimas y pretendíamos que todo estaba bien, pero ¡que deprimido estuvo mi marido por muchos días!, hasta se enfermó.

Yo, por mi parte aseguraba sentirme tranquila, porque chateaba con ella todos los días, pero mi piel protestó por su ausencia, durando aproximadamente un mes estuvo saliéndome espinillas como cuando era una adolescente. Me acostumbre fácil porque realmente, mi hija no permanece mucho en el hogar, y en cierta forma estaba condicionada a aceptar su ausencia.

Esta soledad contribuyó a acercarnos más como pareja, compartimos mucho y podemos permanecer largas horas hablando y siempre tenemos temas de conversación, aunque observo, que a mayor soledad, mayor dependencia de mi esposo hacia mi, hay momentos que lo siento mas indefenso que un bebé, hago mis rabietas con el, pero estamos mas unidos que nunca.

1 comentario:

Ivan de Paula dijo...

Madre, no sabia que al principio no estaban de acuerdo con que me casara...OHHHHHHHHH

COMO SIEMPRE ME SUCEDE EN LAS SALAS DE ESPERA

    Cada vez que   estoy en la sala de espera de una clínica, por más esfuerzos que hago para que no sucedan estas cosas, siempre   ap...