lunes, 29 de septiembre de 2008

SÍNDROME DE DIÓGENES

Hasta el día 23/09/2008, DIÓGENES era para mí sólo un nombre propio, especialmente el del esposo de una prima mía, ambas personas muy especiales para mí.

Siempre en busca de cosas nuevas, empecé a buscar informaciones sobre una artista fuera de serie a la cual las drogas prácticamente la han hecho caer en el olvido. Hablo de Whitney Houston, cantante negra, dueña de una de las voces más hermosas del mundo.

Leí lo siguiente: “Según parece, Houston tiene un mal llamado Síndrome de Diógenes, por el cual las personas se encierran y comienzan a manifestar comportamientos extremadamente huraños” (www.univision.com).

Obviamente me sentí intrigada y empecé a buscar sobre este mal.

Es un síndrome que ataca normalmente a las personas que pasan de 65 años y que se sienten solas, pero esto no quiere decir que no pueda desarrollarse a cualquier edad. Es un trastorno que no se da con mucha frecuencia, se habla de un caso cada 5,000 personas.

Las personas con esta enfermedad se caracterizan por un abandono total tanto de su persona como en lo que tiene que ver con lo social; tienden a aislarse de manera voluntaria en su propio hogar acumulando grandes cantidades de dinero y desperdicios domésticos.

Se llama así en honor a un filósofo griego llamado Diógenes de Sinope.

El problema principal es que quienes padecen este trastorno creen que se encuentran en una situación de gran pobreza, cosa que no siempre es verdad; ahorran todo lo que consiguen, llegando a reunir a veces grandes cantidades de dinero, sin darse cuenta de lo que tienen realmente; acostumbran a acumular grandes cantidades de desperdicios porque creen que podrán serles de utilidad en el futuro.

En algunos casos no sólo acumulan objetos, sino también animales; los recogen de la calle, sufriendo éstos falta de cuidados y atención, conviviendo inclusive con las heces fecales de los mismos.

Se recomienda vigilar a los familiares mayores que viven solos, especialmente si se les observa un comportamiento huraño o un aislamiento voluntario. No obstante, generalmente es muy difícil ayudar a quienes padecen este trastorno, ya que ellos evitan cualquier tipo de atención, razón por la cual ha habido debates en torno a si esto es una enfermedad o sólo un estilo de vida.

Es probable que algunos de nosotros hayamos conocido a alguien parecido. Hace mucho tiempo conocí a una persona con estas características: se llamaba Maximinia, vivía sola, no le gustaba socializar y cuando se murió hubo que hacer un operativo sacando fundas, cajas y todo tipo de desperdicios. Normalmente estas personas quedan solas producto de habérseles muerto seres queridos muy cercanos.

Fuentes: http://es.wikipedia.org, http://www.diariodenoticias.com

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